Historia de la Compañía

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Historia de la Compañía

Un Paseo por la historia de las telecomunicaciones en Chile

“Todo el mundo debería tener a su alcance la tecnología para poder Ser Más_”

Introducción

Momentos de transformación

 

 

Temprana llegada

José Dottin Husbands, socio de Tomás Edison, se embarcó en 1879 desde Nueva York hacia Chile, sólo tres años después de que se patentara el teléfono. Llevaba en su equipaje una pequeña central telefónica y seis teléfonos, además de los documentos que sentaron las bases para el desarrollo telefónico en el país.
En 1880 nace la Compañía Chilena de Teléfonos de Edison en la calle Prat de Valparaíso, ciudad que en esos años era centro financiero y comercial del país.

Vitrina. La carta

Hasta la llegada de los sistemas de comunicación eléctricos, como el telégrafo y el teléfono, la escritura de cartas era la única manera en que se podía enviar o recibir noticias y documentos ente lugares físicos lejanos.

La creciente alfabetización de la población, hizo posible la creación de un complejo sistema de correos en que las cartas fueron sus principales protagonistas. A través de ellas se aseguraba la circulación de información importante para la nobleza, sacerdotes y militares. Con el paso de los siglos este medio de comunicación se vuelve más democrático, sirviendo incluso para expresar el mundo íntimo de las personas.

Gracias a la invención y avances en los medios de transporte como el tren, el barco a vapor o el avión, además de las mejoras en las vías terrestres, las cartas pudieron viajar hacia cualquier punto del planeta en una cantidad de tiempo considerablemente menor a la que se empleó en tiempos remotos.

Vitrina. El telégrafo

La posibilidad de transmitir mensajes de forma instantánea es fruto de los avances tecnológicos del siglo XIX. Samuel Morse inventa el telégrafo en 1837, transformando la electricidad en un elemento clave para la comunicación humana.

El funcionamiento de este objeto se basa en impulsos eléctricos que son enviados a través de un cable de manera intermitente y con diferentes duraciones a partir de un código basado en combinaciones de puntos y rayas, que son traducidas al alfabeto convencional en el lugar de destino. El costo por cada palabra abreviada bajo este sistema obligó a los usuarios a abreviar sus mensajes conservando sólo el contenido básico de aquello que quería informar. Así, podemos establecer que su funcionamiento se acerca al lenguaje de chat o sms utilizado en la actualidad, transformando al telégrafo en un antecedente de la mensajería instantánea, tan difundida entre los usuarios de la telefonía móvil.

Expansión al comenzar el siglo

En 1882 la compañía atrae nuevos capitales y pasa a llamarse West Coast Telephone, iniciando un proceso de expansión de redes en el centro del país y en el norte minero.

A comienzos del siglo XX una modernización tiene lugar con los teléfonos de batería central. Los aparatos eran alimentados desde la central con la corriente de una batería de alto voltaje que se enviaba a través de la misma línea telefónica. Así no sólo desaparecía la clásica manivela, sino también se simplificó la forma de llamar. Ahora sólo se levantaba el auricular y se esperaba a que la operadora dijera: “¿Número?”.

Para fines de la década del 20, Chili Telephone Co. –la sucesora de la Westcoast Telephone- trabajaba en sus planes de mejora y firmó con el Estado de Chile un contrato-ley con ITT (controladora de Chili Telephone Co.) que dio vida a la Compañía de Teléfonos de Chile, el 18 de mayo de 1930.

Vitrina. El inicio de la Telefonía en Chile

La aparición del teléfono obedece a un proceso de modernización que cambiaría para siempre la forma de comunicarnos a distancia. En el caso de Chile, esta tecnología llega 3 años después de haber sido patentada por Graham Bell en 1876, gracias al norteamericano José Dotting Husband, quien instala este servicio en la ciudad de Valparaíso. Por esos años, Valparaíso era un importante centro financiero y económico. Por lo mismo, los primeros usuarios de la telefonía fueron empresarios que tenían sus oficinas en el puerto y necesitaban mantenerse comunicados con Santiago.

En la primera década del siglo XX se registran 4 teléfonos en servicio por cada mil habitantes, cifra que hacia 1930 aumenta a 10 aparatos por igual número de residentes. Este incremento, también se ve reflejado en la expansión del servicio por los centros urbanos más importantes del país, siendo el extremo norte uno de los puntos de interés debido a la riqueza salitrera.

Conectando el “último rincón del mundo”

Poco a poco los chilenos comenzaron a disfrutar de mejoras, destacando la larga distancia, desvaneciendo la idea de “el último rincón del mundo”.

La conexión con la estación radiotrasnmisora IIT en Buenos Aires, a comienzos de 1930 fue una obra gigantesca, con un tendido subterráneo a través de la cordillera para unir Chile y Argentina, a más de 4 mil metros de altura. Las nuevas instalaciones permitieron inicialmente conexiones con EE.UU., Canadá, México, Brasil, Cuba y España.

Las inauguraciones de estos servicios fueron verdaderos actos de estado con el presidente Ibáñez comunicándose con el presidente de Estados Unidos o con el Rey de España.

Vitrina. ¿Qué es un teléfono fijo?

Un teléfono fijo se compone de:

TIMBRE: avisa al usuario que está recibiendo una llamada mediante un sonido. En sus orígenes, los teléfonos contaban con una sonería que se activaba al entrar un llamado.
Hoy consiste en un altavoz que ejecuta una melodía digital o un tono electrónico.

DISCO: tradicionalmente los teléfonos incluían un disco que al ser girado producía pulsos que interrumpían el flujo del circuito telefónico. Estas interrupciones identificaban el número que se quería llamar.

INTERRUPTOR: esta pieza sirve para cortar la llamada y se ubica en la zona donde descansa el auricular. Cuando se presiona, el circuito del teléfono se cierra. Del mismo modo, cuando se levanta el auricular, el circuito se abre.

AURICULAR: envía y recibe la voz durante la llamada telefónica. Se trata de un receptor interno que convierte las señales electrónicas para hacer comprensible el mensaje de voz enviado.

La primera modernización

Teléfono y ciudad han sido en Chile dos socios inseparables, a diferencia de otros países, desde un comienzo el teléfono fue concebido como un instrumento de cooperación con los polos de desarrollo. Enormes postes de madera, cables de metal que inundaban el cielo y obreros arrastrando gigantescos rollos de líneas son imágenes que hablan del aspecto que tomaron las principales ciudades cuando los teléfonos irrumpieron en la primera mitad del siglo XX.

Lograr un servicio moderno y eficiente se resumió durante años en la palabra automatización. Se reemplazaba la planta de conmutación manual repleta de clavijas y luces que manejaban eficientes operadoras, por autoconmutadores que toleraban mayor cantidad de enlaces a la vez.

Con los años estas plantas fueron reemplazando al emblemático gremio de las operadoras telefónicas. Las telefonistas fueron la voz de la empresa y en sus manos estuvieron todas las comunicaciones aún no automatizadas, hasta que se implementó el discado directo de larga distancia en 1980. Sin embargo en 1985 aún había cerca de 25 mil líneas de conmutación manual mayormente en regiones.

Vitrina. LA EXPANSIÓN DEL SERVICIO TELEFÓNICO (1930 – 1960)

En 1930 se constituye la Compañía de Teléfonos de Chile, empresa que sucederá a la Chile Telephone Company en la gestión y desarrollo de la telefonía, y tendrá como misión regular las relaciones entre el Estado y los privados que, hasta ese momento, tenían el control del servicio. Con este hecho se inicia un período en que la comunicación telefónica se transforma en un elemento no sólo vinculable a necesidades de trabajo, sino también es parte de la vida en el hogar.

Comienza una etapa de gran actividad por parte de esta empresa en que se modernizan y amplían las instalaciones ya existentes. Durante el período comprendido entre 1930 y 1960, el número de usuarios del servicio telefónico creció en un 300% a la vez que la población nacional aumentó en un 60%. A nivel tecnológico, en estos años la calidad de la transmisión telefónica será perfeccionada, así como los modelos de teléfonos.

Así, a través del testimonio de estas profesionales, podemos conocer un oficio ya desaparecido debido al avance de la tecnología, cada vez más acelerada, que hizo prescindibles sus servicios con la llegada de las centrales automáticas

La conquista del espacio

Un fruto trascendental de la nueva planificación de las telecomunicaciones fue la integración chilena al sistema internacional de comunicación satelital. En 1965 Chile firmó el acuerdo que lo incluía en la organización internacional de telecomunicaciones por satélite INTELSAT.

Aunque la participación chilena era modesta, implicaba una inversión de 7 mil dólares para una estación terrestre. De este fondo nació el Early Bird, nombre informal del satélite geoestacionario Intelsat 1, lanzado en 1965 y que cubría gran parte del hemisferio Sur. Gracias a esto ese año se pudieron cursar 280 conversaciones telefónicas simultáneas.

Ya en 1970 las comunicaciones de larga distancia internacional de algunas ciudades en Chile pudieron ser cursadas vía satélite.

Vitrina Telefonistas: Mujeres que conectaban al mundo

Las telefonistas u operadoras son parte de uno de los procesos sociales más interesantes del siglo XX: el ingreso del mundo femenino al campo laboral.

Poseedoras de un sentido del deber a toda prueba, las telefonistas, aparte de cumplir con sus labores de comunicar a los usuarios, debían exceder muchas veces sus funciones, ya que también, sobre todo en las zonas rurales, debían informar catástrofes, comunicar noticias, conectar a familiares a partir de datos imprecisos, etc.

Esta vocación de servicio también quedaba de manifiesto en situaciones como un terremoto o temporal, en que ellas se presentaban voluntariamente a sus puestos de trabajo.

La nacionalización

En 1971 la Compañía de Teléfonos de Chile fue intervenida por el Estado en el marco del Gobierno de Salvador Allende. En 1972 se dejaba sin efecto la concesión telefónica y se autorizaba la nacionalización de sus bienes.

La intervención estatal en la Compañía se prolongó hasta 1978, como un régimen de concesiones limitadas en el tiempo. Y una nueva política tarifaria destrabó los retrasos de la compañía.
Las líneas aumentaron significativamente alcanzando un poco más de medio millón de aparatos para poco más de 10 millones de habitantes de la época.

A partir de la década de los 80 primó a nivel mundial la percepción de que las telecomunicaciones eran un elemento indispensable y estratégico para el desarrollo de las naciones. Chile no quedó al margen de esa tendencia convirtiendo el desarrollo de las telecomunicaciones en un tema de relevancia nacional.

Vitrina EL CAMBIO COMO CONSTANTE (1960 – 1990)

Este período se inicia con una verdadera modernización de la empresa a través de una fuerte inversión en terrenos, equipos, edificios, cables, teléfonos, etc. A fines de la década de los 60, la cantidad de teléfonos en uso aumentará a treinta y seis aparatos por cada mil habitantes, triplicando la cifra ya reseñada para la década de los 30.

Hacia inicios de la década de los 60, los cambios de la Compañía irán de la mano de los procesos sociales que vive el país. De la intervención estatal realizada durante el gobierno de la Unidad Popular, la CTC permanecerá bajo esta condición de empresa del Estado hasta su privatización en 1985. En este último tramo del proceso se sentarán las bases para la empresa que actualmente conocemos como Telefónica.

Inversiones de la mano privada

Hacia 1985 los índices mostraban un retraso importante. La telefonía local registraba una fuerte demanda insatisfecha y una lista de espera que superaba el 45% del total de las líneas existentes.
Mientras los chilenos tenían 6 líneas por cada 10 habitantes, en Uruguay había 12 y en México 9.

La empresa debía en los siguientes 10 años duplicar el número de líneas telefónicas y alcanzar un 100% de automatización y altos grados de digitalización.
La inversión requerida era de 1.350 millones de dólares y la Compañía de Telefónos necesitaba de una solución estructural, por lo que la palabra privatización comenzó a hacer sentido.
En 1987 la Compañía de Teléfonos de Chile fue adjudicada a un holding australiano, Bond Corporation que en enero del 88 tomó el 30% del capital social de CTC convirtiéndose en el nuevo socio mayoritario de la compañía.

La estrategia de la compañía le llevó a acceder a financiamientos internacionales para emprender su plan de crecimiento. Luego de décadas el concepto de abonados fue reemplazado por el de clientes y el lema “CTC, más compañía para usted”.

Así comenzó el proceso de filialización de CTC para potenciar sus líneas de negocios como CTC Larga Distancia y CTC Celular.

Vitrina 8. Postes y cables que se vuelven parte del paisaje

El desarrollo de una red de telefonía que conectara entre sí a distintos puntos del país, obligó a realizar un trabajo de instalación de postes y cables de norte a sur y de costa a cordillera.
Dadas las características geográficas de nuestro país, este proceso es una epopeya en que técnicos e ingenieros tuvieron que sortear múltiples dificultades, para llevar el progreso hasta los más apartados rincones de Chile.

La paulatina expansión del cableado por nuestro territorio no estuvo exento de dificultades, ya que las medidas legales para regular este servicio en la ciudad, muchas veces iban rezagadas con respecto al rápido crecimiento producto de la demanda del servicio por parte de la ciudadanía. Es así, que en la prensa se consignan accidentes motivados por caída de cables y electrocuciones, ante lo cual, las autoridades decretaron una distancia mínima que deben cumplir los técnicos a la hora de instalar los cables.

Llegada de Telefónica España

La modernización de la red incluyó 1.350 teléfonos públicos instalados en 1988 y también la incorporación de la tecnología móvil, con una red capaz de proporcionar una cobertura amplia basada en ondas electromagnéticas.

En diciembre de 1989 a pesar del elevado costo de esta tecnología ya había 5.000 terminales celulares y el índice de penetración era de 0,8% similar a los países desarrollados de la época.
Debido a problemas financieros del Grupo Bond, Telefónica España pasó a ser el controlador principal de CTC en febrero de 1990 al adquirir el 49,2% de la propiedad. Telefónica España iniciaba su actividad en el país y también ponía la primera bandera de su internacionalización, 60 años después que el Presidente Carlos Ibáñez inaugurara la puesta en marcha del servicio telefónico entre Chile y España con una conversación con el Rey Alfonso XIII.

Telefónica lideró el periodo de mayor crecimiento de la red fija en el país. A fines de 1991 una de cada 3 líneas telefónicas había sido instalada por CTC. En 1993 se implementaron 68,5 líneas por hora.

Vitrina. ¿Cómo funciona una centralita?

Las centralitas permitieron establecer las redes telefónicas tanto a nivel local como internacional. Su evolución estuvo marcada por el desarrollo de lo analógico a lo digital, pasando de un sistema manual a uno computacional.

La centralita tradicional responde a un tipo de tecnología mecánica, que debía ser operada por una telefonista, que insertaba en una entrada la clavija que unía la llamada del emisor con el receptor. El número de líneas disponibles que poseían las centralitas en sus comienzos era muy limitado con respecto a la cantidad de conexiones que tenemos en la actualidad.

Su funcionamiento permite que el uso del teléfono se expanda en cuanto se constituye como una red de interconexión, ya que antes de la centralita, el teléfono era un aparato que cumplía una función limitada, parecida a lo que hoy utilizamos como citófonos; o sea, se lograba la comunicación sólo entre dos estaciones fijas.

La red de redes

Determinante para el despegue de Internet en Chile fue la creación del proyecto de la Red Académica Chile (REUNA). Esta iniciativa surgió de la empresa IBM y de Académicos Asociados para poner en red a las universidades del país lo que permitió que Chile ingresara como el primer país latinoamericano a la red de redes en 1992.

En 1995, CTC comenzó la prestación de acceso a Internet y a partir de 1997 se observó en el país un importante crecimiento en el tráfico a través de esta tecnología que ese año ya contaba con 20 mil usuarios.

CTC suscribió un convenio con REUNA del cual surgió CTC Internet que entregaba servicios de conectividad a las personas.

En la actualidad la cobertura de Internet (fijos y móviles por cada 100 habitantes) es de 52%, con 9,2 millones de accesos. Los accesos fijos alcanzan a 2,3 millones.

Vitrina. Vida en casa con el teléfono negro

Hubo una época en que el teléfono servía exclusivamente para hacer llamadas a distancia. En esos tiempos no éramos ubicables en todo momento y además no toda la gente tenía teléfono; era usual que para comunicarse, las personas debían acordar un horario preciso para realizar o recibir un llamado.

Esta vitrina invita a recrear esa época con el fin de conocer el testimonio de las personas mayores en relación con el teléfono, a la vez que dar una mirada al espacio privado en que se ubicaba este aparato.

El teléfono era en un elemento más en la decoración de las casas y, para que estuviera disponible, se diseñaron muebles especiales que generalmente se ubicaban en un lugar destacado y en donde se disponía también de una serie de elementos asociados con una llamada: guías, libretas telefónicas, lápices, etc.

El mundo inalámbrico

En 1998 la telefonía celular experimentó un positivo crecimiento y CTC se lanzó a la masificación de este servicio. Para lograrlo la medida más efectiva a nivel mundial fue la introducción del pre pago y los resultados se reflejaron en un incremento de 52% de los usuarios de la filial Startel, que llegaron en pocos meses a más de medio millón de clientes. El ícono publicitario de la época fue Faúndez, un maestro electricista que contaba con su propio celular.

En Chile la penetración del servicio hoy supera el 140% con un número de líneas activas con más de 21 millones de accesos a la red móvil.

En los casi 30 años de la telefonía móvil las tecnologías han evolucionado en eficiencia y velocidad desde las primeras generaciones analógica, que sólo permitían hablar y con suerte enviar un mensaje de texto, hasta las redes 4G, con acceso a Internet y velocidad de hasta 10 Mega Hertz.

Vitrina El teléfono móvil, un compañero en la palma de la mano

A fines de la década de los 80 llega la telefonía móvil a Chile, para cumplir las exigencias de un sector social determinado. Se le asocia a la figura del ejecutivo, del empresario que necesita estar siempre conectado. En la siguiente década comienza a extenderse a otros sectores sociales, masificándose a gran velocidad.

Junto con su democratización, el celular evoluciona no sólo en los aspectos técnicos, sino que además busca satisfacer las exigencias de diseño según los requerimientos que identifican a un grupo etario o de género.

Hoy el celular forma parte del mundo cotidiano y excede ampliamente su uso inicial, para instalarse como elemento multifuncional, que cada vez abre más modalidades de comunicación que condicionan nuestra manera de relacionarnos.

Revolución del haz de luz

La fibra óptica es un medio de transmisión empleado en redes de datos; un hilo muy fino de material transparente, vidrio o materiales plásticos, por el que se envían pulsos de luz que representan los datos a transmitir. Las fibras se utilizan ampliamente en telecomunicaciones, ya que permiten enviar gran cantidad de datos a una gran distancia, con velocidades similares a las de radio y superiores a las de cable convencional. Son el medio de transmisión por excelencia al ser inmune a las interferencias electromagnéticas.

Si bien la fibra tiene muchos años de uso en el mercado, principalmente de clientes empresas, desde hace poco años Telefónica inició un proceso de masificación del servicio a los hogares, con una inversión millonaria y a la fecha con medio millón de hogares con capacidad técnica de ser conectados gracias a un proyecto de despliegue de fibra que alcanza los xx kilómetros y con cobertura nacional. La velocidad para la banda ancha de los hogares es extraordinaria y permite ofrecer nuevos servicios y aplicaciones sobre ella como la televisión interactiva (IPTV).

Vitrina El teléfono en el imaginario cultural

El teléfono a lo largo de su historia ha cumplido una función práctica, comunicar a distancia.

Pero aparte de este sentido meramente funcional, el aparato telefónico se ha integrado a los distintos ámbitos de la cultura como un elemento reconocible de la modernidad.
Desde su aparición, se ha instalado no sólo en los hogares, sino también en el cine, la publicidad, el comic, las artes visuales y la literatura, como un objeto que puede sostener toda una trama o dar énfasis a ciertas escenas o capítulos.

El teléfono permea nuestra vida cotidiana y se constituye como un referente que se identifica con las instancias comunicativas de la vida contemporánea, en que la inmediatez es el eje de nuestras relaciones. Es por esto que se inscribe en el imaginario colectivo y se presenta como un elemento que lleva el sello de cada época.

Continuar haciendo historia

Chile ha avanzado decididamente en el desarrollo de la industria de las telecomunicaciones. En los últimos 10 años se han invertido cerca de US$15.000 millones, cifra que representa el 25% de las ventas del sector, uno de los ratios más altos del mundo.

Los resultados están a la vista: al cierre de 2012, la penetración de teléfonos móviles llegó a 140% de la población, la penetración de banda ancha fija alcanzó al 39% de los hogares, y las ventas de teléfonos inteligentes (conocidos como smartphones) superaron a los teléfonos móviles tradicionales. Con todo esto, Chile es el país con mayor penetración de internet y mayor velocidad de bajada de Latinoamérica de acuerdo al último informe de la CEPAL sobre Banda Ancha (2013).

Para mantener el liderazgo de Chile en la región, durante los próximos 10 años se deberá duplicar la inversión en el sector. Si en los últimos 10 años se invirtieron US$15.000 millones, la próxima década debe hacer frente a una inversión de US$29.000 millones, según el siguiente esquema:

  • Redes de fibra óptica e IPTV para el 80% de los hogares (US$6.500 millones).
  • Complementadas con una cobertura del 80% de la población con redes móviles de cuarta generación (US$8.500 millones).
  • En el intertanto, inversiones en redes de tercera generación para hacer frente a la creciente demanda de datos móviles (US$3.000 millones).
  • Acompañado de inversiones en nuevas plataformas de servicios, redes de transporte y mayor seguridad de las redes de telecomunicaciones (US$5.000 millones).
  • Cerrar la Brecha Digital en el 20% de la población con servicios de banda ancha de calidad (US$6.000 millones)

La industria TELCO en Chile ha cumplido con creces su rol como proveedor de la más alta tecnología para la comunicación y conectividad, asegurando al país una plataforma de vanguardia para avanzar en la senda del desarrollo.

Tenemos la convicción y certeza de hacia donde debemos ir y hemos dispuesto las herramientas para ello. Sin embargo, de los caminos de decisión que hoy se defina recorrer, dependerá la expansión o el estancamiento de los próximos años.

Vitrina INTERNET: LA VIDA EN FORMATO GLOBAL

Para muchas personas la llegada de Internet sólo es comparable a las grandes transformaciones que ha vivido la humanidad como el desarrollo de la agricultura, la invención de la imprenta o la máquina a vapor.

Al situarnos en un nuevo escenario en donde lo virtual condiciona nuestra relación con el mundo, las formas habituales en que entendíamos la realidad se han visto sustancialmente modificadas, llegando incluso a hacernos considerar nuevas definiciones para las fronteras entre lo público y lo privado.